Imagina un brownie que no es solo un postre, sino una declaración de amor al chocolate. Los Brownies Red Velvet son la fusión perfecta entre lo visual y lo gustativo, un tributo a la repostería que desafía los límites entre la tradición y la innovación culinaria.
Razón por la cuál amarás esta receta:
Cada bocado de estos brownies te transporta a un mundo donde el chocolate y el color se combinan de manera mágica. Lo que comienza con una capa suave y densa de chocolate, culmina en un toque dulce y decadente con el brillo del chocolate blanco por encima. El equilibrio entre lo dulce y lo ácido del vinagre y el toque de vainilla envuelve cada pedazo, mientras el color rojo aporta una explosión visual que hará que tu boca se haga agua antes incluso de probarlos. Es un postre que no solo satisface los sentidos, sino que también es una obra de arte que se disfruta con los ojos.
Ingredientes:
- 130 g de harina común: La harina es el ingrediente base que proporciona estructura y densidad. Es importante usar harina todo uso para mantener la textura ideal de los brownies.
- 1/4 de cucharadita de sal: La sal equilibra el dulzor, realzando los sabores y asegurando que no quede un gusto excesivamente empalagoso.
- 12 g de cacao en polvo: El cacao amargo le da a estos brownies la profundidad de sabor que necesitas para que no solo sea un pastel dulce, sino un postre con carácter. El cacao, con su riqueza, contrasta perfectamente con la suavidad de la crema de chocolate blanco.
- 1/8 de cucharadita de bicarbonato de sodio: El bicarbonato de sodio ayuda a que los brownies suban ligeramente, dándoles una textura más aireada en comparación con otros postres densos.
- 3 huevos medianos (162 g sin cáscara): Los huevos aportan ligereza a la mezcla y ayudan a la cohesión de los ingredientes, creando la textura suave pero densa que caracteriza a los brownies.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla: La vainilla añade una fragancia y sabor cálido, que contrasta maravillosamente con el cacao y complementa la dulzura del postre.
- 250 g de azúcar granulada: El azúcar es esencial para endulzar y crear esa textura pegajosa que los brownies deben tener. En su justa medida, aporta un toque perfecto sin ser abrumador.
- 113 g de mantequilla sin sal: La mantequilla no solo aporta sabor, sino que también crea una base suave y sedosa en la mezcla, dando lugar a una miga húmeda.
- 75 g de chispas de chocolate negro (54%) o semiamargo: Estas chispas intensifican el sabor del cacao, aportando un toque sutil de amargor que combina perfectamente con el dulce del chocolate blanco que se coloca sobre los brownies.
- 36 g de aceite vegetal: El aceite añade humedad a la mezcla, ayudando a que la textura de los brownies sea más tierna y jugosa, sin restarle densidad.
- 1/2 cucharadita de vinagre blanco: Este ingrediente no solo da un ligero toque ácido que balancea el dulzor, sino que también reacciona con el bicarbonato, ayudando a que los brownies suban de manera ligera y aireada.
- 1-2 cucharaditas de colorante rojo en gel: El colorante es el alma visual de estos brownies. Un toque de rojo profundo hace que el postre se convierta en un espectáculo de colores antes de siquiera probarlo.
- 50 g de chispas de chocolate blanco, divididas: El chocolate blanco no solo añade dulzura, sino también una textura suave y cremosa al comer los brownies. La mitad de las chispas se incorporan a la masa, mientras que la otra mitad se utiliza como adorno.
- 1/4 de cucharadita de aceite de coco: El aceite de coco es clave para derretir el chocolate blanco sin que se seque ni pierda suavidad. Aporta también un ligero toque aromático.
Preparación:
- Engrasa ligeramente un molde de 9x9 pulgadas con mantequilla, forrándolo con papel para hornear, dejando los bordes sobre el molde. Esto facilitará el desmoldeo después de hornear.
- Precalienta el horno con ventilador a 155°C (311°F), o 175°C (347°F) si es un horno convencional.
- En un bol grande, tamiza la harina, la sal, el cacao en polvo y un pizca de bicarbonato de sodio. Esto garantizará que los ingredientes secos estén bien combinados y evitará que se formen grumos.
- En una cacerola a fuego bajo, derrite la mantequilla y las chispas de chocolate, removiendo constantemente hasta que estén completamente derretidos y suaves. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
- En otro bol grande, bate los huevos, el azúcar y el extracto de vainilla a velocidad media hasta que la mezcla esté suave y esponjosa, con un color más claro.
- Con la batidora en marcha, agrega lentamente la mezcla de mantequilla y chocolate derretido junto con el vinagre blanco. Bate hasta que todos los ingredientes se integren perfectamente.
- Agrega los ingredientes secos a la mezcla húmeda y bate a baja velocidad hasta que se combinen bien. No sobre mezcles.
- Incorpora el colorante rojo en gel, empezando con 1/2 cucharadita y añadiendo más hasta que obtengas el color deseado. Bate bien para que el color se distribuya uniformemente.
- Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula. Espolvorea 25 g de chispas de chocolate blanco por encima.
- Hornea durante 27-30 minutos o hasta que los bordes estén firmes y un palillo insertado en el centro salga con algunas migas húmedas.
- Golpea ligeramente el molde en la superficie para crear las características grietas en la parte superior de los brownies.
- Deja enfriar los brownies durante 30 minutos a 1 hora. Mientras tanto, derrite los otros 25 g de chocolate blanco junto con el aceite de coco en el microondas. Rocíalo sobre los brownies fríos.
- Con un cuchillo afilado, corta los brownies en 16 porciones y ¡disfruta de esta deliciosa mezcla de chocolate y color!
Consejos Adicionales:
- Para mantener la textura húmeda de los brownies, es importante no hornearlos demasiado. El centro debe estar apenas cocido, pero no crudo.
- Puedes ajustar la cantidad de colorante rojo para obtener el tono exacto que desees.
- Agrega más chocolate blanco o incluso un poco de crema batida al servir, ¡será un toque irresistible!
Sugerencias de combinaciones:
Este brownie combina perfectamente con una bola de helado de vainilla o una crema de queso batida. Para los amantes del contraste, un café fuerte o un espresso será el acompañante perfecto para cortar la dulzura y resaltar el sabor del chocolate. Si quieres una combinación más festiva, un toque de licor de cereza o una copa de vino tinto podría llevar tus brownies a un nuevo nivel de indulgencia.
¡No hay nada como un brownie Red Velvet para darle un giro visual y delicioso a tu mesa de postres!
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